viernes, 4 de noviembre de 2011

Bonita

Calima y Lamari (Chambao) - Bonita
Estar bonita es vivir y no poder definirte. Estar bonita es intentarlo (INTENTARLO). Estar bonita es no tener aire… y agradecerlo. Estar bonita es agachar la mirada y, descubrir, que nunca la has tenido tan alta porque hace días que estás volando. Estar bonita es despertarte un Lunes, sentirlo Viernes y querer vivirlo Sábado permanente con su ansia de madrugar el día festivo para ir a la playa. Convertirlo en Domingo en su sofá. Vuestro. Estar bonita es perder la esperanza y encontrarte en una estación de trenes que han partido. Estar bonita es tener miedo a perderle a él, conductor por tus vías… de respiración. Estar bonita es gritar tu “TE QUIERO (en mi vida)” y asumir su “YO NO (lo sé)”. Estar bonita es aceptar tus errores. Estar bonita es lamentarlos. Estar bonita es intentar olvidar qué es la (mala) suerte. Estar bonita es airearte los latidos sin importarte –del todo- el qué dirán. Qué pensarán. Estar bonita es notar que llega la noche y que necesitas contarle que el cielo es menos oscuro desde que apareció con su luz. Estar bonita es escuchar su nombre y que se te caiga eso que sostenías. Estar bonita es saber que, para todos el todo no es nada y pasa. Estar bonita es saber que, para ti el todo es él y no pasa nada. Permanece. Estar bonita es seguir emocionándote con el primer sms que te envió al conoceros. Estar bonita es despertarte con la canción que te dedicó aquel día y, dormir con el punto y final de esa melodía (me dolía). Estar bonita es poder escribirle que, en el primer momento que oíste su risa, encontraste la razón para no dejar de hacer sonar la tuya. Nunca. Estar bonita es mirar los buzones esperando abrir esas cartas que no existen, pero que te inventas… y crees que huelen a él. Estar bonita es oler a él con la imaginación. Estar bonita es mirar a tus amigos a los ojos y pensar que no hay ningunos más bonitos que los suyos. Estar bonita es soñar en escuchar un “En el fondo, yo también te espero.” Estar bonita es reservarle un trozo de tu cama. De tu alma ya lo tiene. Estar bonita es deshacer tu frío con su imagen. Estar bonita es volver a recordar esos mensajes del después y ver que han cambiado su intensidad. Ahora es más. Siempre más. Estar bonita es querer compartir estar bonita y querer que le guste. Que le guste que le quieras. Estar bonita es caminar por la lista de diferencias que viven vuestros sentimientos… y NO DOLERTE (tanto… ¿O sí?). Estar bonita es disimular. Estar bonita es morirte de pena cuando se va y morirte de alegría cuando vuelve. Estar bonita son los vuelcos que te da tu corazón cuando presientes que te piensa. Estar bonita es ponerte nerviosa cuando escribes cuentos que no cuentas. Que no existen. Que protagonizáis. Estar bonita es volverte loca por tanto dolor. Estar bonita es luchar con la calma para quererle un poco más (dolerte un poco menos). Estar bonita es beberte tus lágrimas. Asimilar tus indecisiones. Comerte sus silencios. Romperle las dudas. Amarle las ideas. Estar bonita es tocarte las manos y desear que vuelva a tocártelas esa noche… en sueños. Estar bonita es querer dormir a cada segundo para volver a abrazarle en tu mente. Estar bonita es poder hablar en presente. Estar bonita es vivir porque vive. Estar bonita es no acabar esta lista. Estar bonita es estar enamorada…
...de ti.

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