martes, 25 de octubre de 2011

Estamos juntos, ¿no?

Mamá guarda en una caja amarilla miles de fotos del pasado y cartas de papá. Hoy me he puesto a observar esas miradas, esas gentes y esas… palabras. Me ha sorprendido ver cómo la letra de mi pa sigue siendo la misma que la de años atrás. Y cómo, al final de cada escrito, se despedía con un TE QUIERO. Que hoy en día, ese sentimiento continúe siendo idéntico por su mujer, no me sorprende. Eso sí que no me sorprende nada. (A pesar de todo, a pesar de todo, a pesar... que no pesa, que yo lo sé). Ella es tan guapa y él es tan fuerte que, no cabe duda, que son dos personas para adorarlas NECESARIAMENTE.
Creo que yo he salido un poco a mi padre y un poco a mi madre.
Les escribo cartas a ambos (me apasiona saber que los vocablos cambian el mundo), las escondo en cajas y sé que, dentro de muchos años, mi letra seguirá siendo la misma y mi mirada seguirá siendo igual.
Con una diferencia:
Yo no los querré de la misma forma que hoy.
Los querré más.

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