“Ya no estoy enamorado de ti, pero eres la persona que más quiero en este mundo” me dijo él hace no sé cuántos años ya. He tardado, a mi parecer, una eternidad hasta comprender esas palabras. Fue mi primer amor y jamás le perdoné el sentimiento que en su interior abarcaba. No voy a excusarme diciéndome que era una cría y que, por esa razón, me mostraba reacia a ponerme en su situación.
No.
Yo nunca fui una cría. La vida, los golpes o, vete tú a saber, me hicieron madurar demasiado pronto. A veces, incluso creo, que yo nací ya adulta.
Pero este no es el tema, colega.
Me costaba (y mira que te hablo en pasado) entender cómo podía ser yo la persona que más quería del mundo (del suyo, vale) y no seguir enamorado de mí.
Igual, lo que me negaba a asumir era que yo no podía estarlo más de él.
No sé si me explico.
Bueno, tú me entiendes.
Hoy, mientras paseaba con mi memoria por mis últimos tiempos, he llegado al mismo punto de inflexión. O flexión, ya no lo sé. Se llama TÚ. O con tu nombre, que es más bonito.
He sacado miles de conclusiones (ya me conoces), he compuesto miles de canciones y he escrito miles de frases definiendo mi estado. Tu ausencia. Entre ellas, he descubierto una que decía: “Ya no estoy enamorada de ti, pero eres la persona que más quiero en este mundo.” Innato. La expresó el alma.
Y yo no sé si el primer amor no se olvida, pero yo de él no he olvidado que me hace aprender contigo en el presente.
Es cierto, muy cierto lo que me dijo aquel día. Supongo que hoy he sabido perdonarle aquello que me dolió.
No.
Yo nunca fui una cría. La vida, los golpes o, vete tú a saber, me hicieron madurar demasiado pronto. A veces, incluso creo, que yo nací ya adulta.
Pero este no es el tema, colega.
Me costaba (y mira que te hablo en pasado) entender cómo podía ser yo la persona que más quería del mundo (del suyo, vale) y no seguir enamorado de mí.
Igual, lo que me negaba a asumir era que yo no podía estarlo más de él.
No sé si me explico.
Bueno, tú me entiendes.
Hoy, mientras paseaba con mi memoria por mis últimos tiempos, he llegado al mismo punto de inflexión. O flexión, ya no lo sé. Se llama TÚ. O con tu nombre, que es más bonito.
He sacado miles de conclusiones (ya me conoces), he compuesto miles de canciones y he escrito miles de frases definiendo mi estado. Tu ausencia. Entre ellas, he descubierto una que decía: “Ya no estoy enamorada de ti, pero eres la persona que más quiero en este mundo.” Innato. La expresó el alma.
Y yo no sé si el primer amor no se olvida, pero yo de él no he olvidado que me hace aprender contigo en el presente.
Es cierto, muy cierto lo que me dijo aquel día. Supongo que hoy he sabido perdonarle aquello que me dolió.
Por fin he vivido en mis propias carnes, qué es eso de perder el sentido e incrementar el sentir.
Y a ti, no te quiero como ayer, pero hoy no existe ser en mi vida que quiera más que a ti.
Y a ti, no te quiero como ayer, pero hoy no existe ser en mi vida que quiera más que a ti.

0 comentarios:
Publicar un comentario