Me rozo las ganas y huelen a poesía. Inspiro la primavera que me diste para reposarla en las mariposas de mi panza.
Créeme, que ellas necesitan más que yo no olvidar un vuelo entre anáforas.
Créeme, que ellas te necesitan más que este cuerpo que ahora late.
Léeme los labios. Te cuento historias de luces y sombras. De sombras y sombras. De fantasmas…
…que espanta el narrador en primera persona del plural.
Escribe en mi espalda el rastro de luz de tu mirada y haz que mi alma se alce con los puntos que suspenden de tus manos. Con los puntos suspensivos a la espera de recitar la siguiente estrofa de tus caricias.
Venga, ¡hazlo! Vuélvete prólogo soñador y crea palabras en el lado de tu cama que me aguarda.
Y a mí, mírame a los ojos y vuélveme epílogo. Haz que me alíe a las sílabas de con-ti-nua-rá en estas últimas hojas de la obra.
No temas por trilogías. Superados los tres meses somos biblioteca. Historias de manos que se encuentran y no se sueltan. De mundos por descubrir si posamos nuestros ojos en tu nombre con el mío. De lunares con sabor a punto y final a etapas que comienzan en mayúsculas.
Que en mayúsculas, TE QUIERO.
Ahora, contraportada. Muérdeme los labios y dame un verso…
Créeme, que ellas necesitan más que yo no olvidar un vuelo entre anáforas.
Créeme, que ellas te necesitan más que este cuerpo que ahora late.
Léeme los labios. Te cuento historias de luces y sombras. De sombras y sombras. De fantasmas…
…que espanta el narrador en primera persona del plural.
Escribe en mi espalda el rastro de luz de tu mirada y haz que mi alma se alce con los puntos que suspenden de tus manos. Con los puntos suspensivos a la espera de recitar la siguiente estrofa de tus caricias.
Venga, ¡hazlo! Vuélvete prólogo soñador y crea palabras en el lado de tu cama que me aguarda.
Y a mí, mírame a los ojos y vuélveme epílogo. Haz que me alíe a las sílabas de con-ti-nua-rá en estas últimas hojas de la obra.
No temas por trilogías. Superados los tres meses somos biblioteca. Historias de manos que se encuentran y no se sueltan. De mundos por descubrir si posamos nuestros ojos en tu nombre con el mío. De lunares con sabor a punto y final a etapas que comienzan en mayúsculas.
Que en mayúsculas, TE QUIERO.
Ahora, contraportada. Muérdeme los labios y dame un verso…

0 comentarios:
Publicar un comentario