Hay un día en la vida, que te descubres en una mirada ajena. Creo que divisarte reflejado en los ojos de una de las personas más importantes de tu vida, es la sensación más maravillosa que puedes sentir.
Pararte delante del ser humano que te da aire y observarle un par de luceros que te hacen sonreír, es…es…inexplicable. Pero lo es más cuando el espejo de su luz te indica que estás dentro de ellos. Una vida te recorre la sangre para hacerte sentir gigante, válido, que alguien maneja la forma de querer a su merced para, en ese mismo instante, declararle un vínculo eterno. Amistad, amor, pasión o todo a la vez. Lo importante es que en una mirada, alguien te está haciendo existir.
Recae sobre mí un nombre declarado con el frío. Bonito león el que me observó el alma para transformarme en parte del Sol.
Hay muchas cosas que su fuego me ha dado tras esos marrones que adornan su rostro. Magia en noches y vidas en mañanas donde el dolor por pérdidas, por ausencias, por miedo a desapariciones aliviaban cambios próximos…
Es uno de los mejores seres que puedo tener… ¿Y sabéis por qué? Porque un día hizo un hueco en su mirada para mí. Me creó de forma física y espiritual en su brillo para darme la oportunidad de existir, para hacerme creer que soy esa persona que quiero ser.
Hoy es ese día en la vida que me he dado cuenta que nací el día que me miraste. No sabes cuánto te quiero. No me cierres nunca tus ojos.
Pararte delante del ser humano que te da aire y observarle un par de luceros que te hacen sonreír, es…es…inexplicable. Pero lo es más cuando el espejo de su luz te indica que estás dentro de ellos. Una vida te recorre la sangre para hacerte sentir gigante, válido, que alguien maneja la forma de querer a su merced para, en ese mismo instante, declararle un vínculo eterno. Amistad, amor, pasión o todo a la vez. Lo importante es que en una mirada, alguien te está haciendo existir.
Recae sobre mí un nombre declarado con el frío. Bonito león el que me observó el alma para transformarme en parte del Sol.
Hay muchas cosas que su fuego me ha dado tras esos marrones que adornan su rostro. Magia en noches y vidas en mañanas donde el dolor por pérdidas, por ausencias, por miedo a desapariciones aliviaban cambios próximos…
Es uno de los mejores seres que puedo tener… ¿Y sabéis por qué? Porque un día hizo un hueco en su mirada para mí. Me creó de forma física y espiritual en su brillo para darme la oportunidad de existir, para hacerme creer que soy esa persona que quiero ser.
Hoy es ese día en la vida que me he dado cuenta que nací el día que me miraste. No sabes cuánto te quiero. No me cierres nunca tus ojos.

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