lunes, 21 de febrero de 2011

...y no dejes de mirarme.

“Hay miradas que matan” he oído siempre decir. Pero nunca, nunca he escuchado hablar de las miradas que te hacen vivir.
Y yo de esas, tengo para rato.
La importancia de ellas no provienen de dos ojos ante ti. Tampoco de la distancia mínima que se da entre dos personas. Para nada.
Miradas es una actitud, también una sensación. Yo a veces por dentro me noto con ‘las miradas’ más activas que nunca. Las siento como ningún otro día me ha ocurrido. Quizás me encuentro en uno de ellos –desde que apareciste…-
Hace un tiempo, alguien observó mis letras. Divisó mi voz. Contempló mi alma.
Fue un cruce de emociones que hoy en día todavía me eriza la piel. Yo notaba sus pestañeos y él sentía mis palabras. Mi sonrisa. Mi ser. Fue en ese preciso instante en el que descubrí que el significado de amor a primera vista, venía de sus ojos.
Sus ojos que no conocía, y sentía ante mí, quiero decir.
Horas, días, meses quedan tras mis pies, pero todavía brilla en mi interior su ansia por descubrir. Ha nacido desde mi panza hasta este que late fuerte, un sentimiento que, comienza por MIRADAS y termina por…
…no acabar nunca.
Gracias por componer mi mundo con un solo parpadeo. ¿Tú también crees que la vida tiene mucho más sentido desde que nos miramos?

0 comentarios:

Publicar un comentario