Hace tiempo que dejé de notar un interior vacío cuando me tocaba las ganas y te encontraba a ti.
A ti, tú.
Cómo me gusta esa palabra cuando en mi pensamiento aparece tu imagen. Meses oscuros quedaron atrás para sentir tu mirada hacia delante. Ignoras cuánto adoro ese abrir y cerrar de ojos que me regalas. Es como si de pronto, la vida tomara otro sentido por cada pestañeo que de ti observo y el aire fuera más intenso por tus suspiros. Ahora las mañanas saben a café, paciencia, calma e ilusiones. Imagino calles con gente parada y tú y yo corriendo. Corriendo. Y corriendo más veloces para no dejar pasar ni un sólo instante que nos queda por vivir juntos. Juntos, joder qué bien suena -qué bien, ¡sueña!-.
También hay semáforos en verde, coches que se detienen a nuestro paso y canciones que suenan desde los balcones. ¡¡Óyelas!! Son la nuestra… no dejan de hablar de perfecciones -¿hay algo más perfecto que compartir existencia de tu mano?-.
Salta, salta, salta, estamos en nuestro mundo… ese que nos damos con sólo mirarnos. Hay playas, hay amaneceres y hay colores. El cielo está naranja, sale el sol un día más y tú sonríes…
…empiezo a darme cuenta que vivir es escuchar de tu voz: “Buenos días, princesa.”
A ti, tú.
Cómo me gusta esa palabra cuando en mi pensamiento aparece tu imagen. Meses oscuros quedaron atrás para sentir tu mirada hacia delante. Ignoras cuánto adoro ese abrir y cerrar de ojos que me regalas. Es como si de pronto, la vida tomara otro sentido por cada pestañeo que de ti observo y el aire fuera más intenso por tus suspiros. Ahora las mañanas saben a café, paciencia, calma e ilusiones. Imagino calles con gente parada y tú y yo corriendo. Corriendo. Y corriendo más veloces para no dejar pasar ni un sólo instante que nos queda por vivir juntos. Juntos, joder qué bien suena -qué bien, ¡sueña!-.
También hay semáforos en verde, coches que se detienen a nuestro paso y canciones que suenan desde los balcones. ¡¡Óyelas!! Son la nuestra… no dejan de hablar de perfecciones -¿hay algo más perfecto que compartir existencia de tu mano?-.
Salta, salta, salta, estamos en nuestro mundo… ese que nos damos con sólo mirarnos. Hay playas, hay amaneceres y hay colores. El cielo está naranja, sale el sol un día más y tú sonríes…
…empiezo a darme cuenta que vivir es escuchar de tu voz: “Buenos días, princesa.”

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